Es una acción o conducta social destinada a conseguir información de las personas cercanas a un sistema. Es el arte de conseguir lo que nos interese de un tercero por medio de habilidades sociales. Estas prácticas están relacionadas con la comunicación entre seres humanos. Las acciones realizadas suelen aprovecharse de engaños, tretas y artimañas para lograr que un usuario autorizado revele información que, de alguna forma, compromete al sistema.
Las personas padecemos las mismas debilidades dentro y fuera de la red y las técnicas conocidas sólo deben ser adaptadas al nuevo medio deseado. Las cualidades que pueden ser utilizadas son propias de la persona: como sus relaciones personales, inocencia, credibilidad, curiosidad, ambición, conocimiento, etc. Parece poco creíble que preguntando a una persona por la información en la que estamos interesados, obtengamos lo que nosotros deseamos; sin embargo esta habilidad es desarrollada y utilizada por personas corrientes, hackers, ladrones, timadores y estafadores para lograr que otra persona ejecute una acción que generalmente repercute en un beneficio para el "atacante".
En el mundo de la seguridad de la información, este arte es utilizado, entre otros, para dos fines específicos:
Aquí notamos otra característica importante: la excelente relación costo-beneficio obtenida de su aplicación, ya que a un costo ínfimo (una llamada telefónica o un correo electrónico) corresponde un beneficio incalculable (acceso a la información o a un sistema).
Si bien podríamos entrar en particularidades de cada caso, es fundamental comprender que no hay tecnología capaz de protegernos contra la Ingeniería Social, como tampoco hay usuarios ni expertos que estén a salvo de esta forma de ataque. La Ingeniería Social no pasa de moda, se perfecciona y sólo tiene nuestra imaginación como límite.
Evite brindar información que pueda comprometer la seguridad de su sistema y la suya personal. Datos como usuario, contraseña, fecha de nacimiento, familiares, empresas, tarjetas, situación social, salud, costumbres, datos económicos, etc. pueden ser utilizados por una persona inescrupulosa para efectuar acciones dañinas.
Si por algún motivo entrega el tipo de información mencionado asegúrese de hacerlo a personas de las cuales conozca sus datos para luego, en caso de ser damnificado, pueda hacer el reclamo conveniente y seguir las pasos correspondientes para evitar daños mayores.
Jamás responda preguntas que involucre datos personales o sensibles. Los mismos podrían ser utilizados para ocasionarle daños.